Amago de crónica del concierto de Waldorf Histeria
El jueves, esta verdura que escribe y la reticente Sofia (jiji) se acercaron a la sala Nasti, antes Maravillas y ahora Astoria Club (basta ya de mutaciones nominales) para gozar del potente directo de Waldorf Histeria. Y del pestiño posterior de L’Artica (web oficial o algo así, aquí) que mucha maqueta-cd con la entrada, pero algo flojos, ein. Eso sí, fue curioso ver a un batería con aspecto indie to-tal, corbata de ésas, peinadito que ya sabéis y languidez adolescente, en el mismo grupo en el que tocaba un guitarra con tatuajes hasta en la campanilla y modelito inmaculadamente negro, de nombre Carlos Criminal (¡!).
Sofia huyó presa del pánico al ver que la hora de retraso con la que empezó
la velada iba a suponer un empeoramiento (si es que éso es posible) de sus características ojeras, pero yo me quedé para saludar a un sudoroso Mr. Majestic, cual groupie adolescente fuera de sí (salvando las distancias). Emocionante encuentro bloguero, señores, si es que nos leemos desde hace siglos… ¡Años! Ains… Qué majo, qué poderío, qué bien toca el jodío. Se me hizo algo corta la cosa —canciones rápidas, energéticas, guitarras contundentes y solista so sexy—, igual que a los fans que canturreaban "Waaaldooorf" con entrega y pasión. Si es que…
"... WALDORF HISTERIA es como si Fran Perea, Pocholo y el del Canto del Loco se metieran en el peor karaoke de Marbella a destrozar, una por una, todas las canciones de los Ramones… "
Si queréis ver unos segundos (¡vídeos más apañaos queremos! ¡en 3d para sentir las espasmódica sacudidas guitarreras de Mr Majestic, por dió!) de otro directo del grupo, clicad aquí.








