Estopa Ultra Rumba
El día de S. Pedro los toreros saltaron al ruedo a las 10:30 de la noche frente a un público entregado de antemano y algo cabreado con las autoridades que este año han prohibido la venta de alcohol en Las Ventas y sus inmediaciones por lo que coreaban incesantemente “alcohol, alcohol, alcohol, alcohol, alcohol…”. Cantaron todas las canciones de su nuevo disco y varias de los anteriores durante aproximadamente dos horas acompañados por el respetable al que no tuvieron que animar para ello, llegando al delirio cuando con los acordes de Poquito a poco el coso comenzó a despedir hacia el cielo una gran nube de humo azul, de modo que tras acabar la canción se seguía escuchando una y otra vez, “anda dame que fume porque me siento solo…”. Hubo también momentos intimistas, como cuando José interpretó como nunca Ya no me acuerdo y de solidaridad con el sediento público, como cuando David dijo, “habrá que refrescarse con agua, anda que ya les vale”. La gente, de lo más variopinta, desde jovencitos calorros de barrio, como el de La Elipa y Quintana a los que saludaron especialmente los Muñoz por tener familia allí, hasta casi cuarentones como yo, pero tanto unos como otros conocedores de todas las canciones, desde la más antigua a las nuevas. Especialmente aplaudidas fueron Vacaciones, No quiero verla más y Ni pa ti ni pa mi, con la que desgarramos la voz en con aquello “y se dio cuenta que estaba mintiendo, que le había engañado…”, y ya en la madrugada nos rompimos la camisa Como Camarón. Les di las dos orejas y el rabo…, el rabo me lo guardo.









