October 6, 2006

Crónica del Low Festival - Astrud y La Costa Brava

Filed under: Festivales, Conciertos - Brocco @ 10:59 pm

Leo un correo de la grandísima Archk y sigo con desgana sus instrucciones, a ver si pita y me toca algo por una vez. Y sí, mi decisión y coraje para enviar el mail a los promotores del Low Festival sumado a la amabilísima (qué absurdo intercambio de mails con ella, rediós) encargadilla, o lo que sea, de Artica me condujeron directa y apresuradamente a la sala Heineken.

No, no estaba en la listita y la rubia que miraba y remiraba (¿siempre tiene que haber una rubia tocahuevos o son prejuicios míos?), tardó en darse cuenta que con una llamada podría solucionar nuestra espera. "Nuestra", porque mi invitación +1 incluía a Snooze encorbatado recién salido de su alienante trabajo. (Por cierto, gracias por tus hábiles retoques fotográficos que ustedes pueden ver en mi flickr; a ver cuándo coñe me dejas presentar tu blog en sociedad, so pesao).

Total, que entramos los cinco, porque yo llevaba en el bolso tres botellitas-miniatura de Larios que me costaron un riñón en unos chinos. No me iba a arriesgar a que:

a) cobraran con tarjeta las ultracaras copas (mini de birra, menos de un litro, eh, 10 euros, susmuertos) y me desbocara presa de los vapores etílicos obligándome a comer pasta hervida el resto del mes;
b) me obligaran a mostrar el contenido de mi bolso y tuviera que abandonar en la entrada la botellaza imposible de esconder.

Y allí, con un aire acondicionado criogenizador y en una esquinita más altos que la chusma que apenas ocupaba un cuarto de la pista, miramos distraidos a la rubia (otra) creo que cantante de los Proptotypes, qué se yo, allí no nos presentó nadie.

No sonaban nada mal, y estuvo entretenido con la moza que si me bajo del escenario, que si juego con el microvestido para que visionéis mis gónadas, que si grito, grito, grito hasta el infinito, ¡auu!, que si me parezco ora a Blondie ora a una imitadora barata de la Dietrich con boa plumosa y os doy las mercí a tós.

En fin, después de un entretenido y muy bailable pinchamiento (¿sería la Angie que ponía en el cartel? ¡en todo caso, otra rubia!), apareció La Costa Brava. El grupo de los ex cantantes de Australian Blonde (que, por cierto, tiene soso-blog y enlaza a los más indiechachiguais de la blogosfera) y El Niño Gusano, contaban con muchos fans gafapasta que enseguida llenaron la pista.

Que queréis que os diga, a mi el setenta por ciento de sus temas me parecen un soberano coñazo, aunque debía de ser a la única, porque todo dios se sabía las canciones. En disco aún tienen un pase, pero aún así, las letras no dejan de chirriarme con tanta rima consonante, salvando, eso sí a Adoro a las pijas de mi ciudad. El vídeo, dirigido por Nacho Vigalondo, pero que es una cutrez, queda enlazado en el título de la song.

Por fin llegaron Astrud, que esta vez no fueron los mismos pirados divertidísimos que vi en el Sonoroma del año pasado (lean mi citada y exitosa crítica aquí). Genís tampoco era puro sarcasmo como cuando telonearon a Suede y Manolo no iba marcando paquete.

El primero, con sus habituales tacones y modelito imposible de describir (para qué hablar de ese bigotito entre Hitler y Torrente), se centró en tocar el bajo de la forma más estática que os podáis imaginar. Acostumbrados nos tiene a aporrear el teclado —con clase, eso sí— pero esta vez apenas lo toqueteó.
El segundo sudaba a chorros, lucía su magnífica voz (siempre me ha parecido la más sexy del país) y hacía bíceps con un rapidísimo guitarreo. Porque Astrud en concierto además de bailables, suenan a veces de un contundente que sorprenderían a más de uno y sus prejuicios.

Mentalismo, Me afecta, Todo nos parece una mierda, la genial versión de Tú y yo a la fiesta o como se titule y un delirante Nuestros poetas para rematar. Público semientregado y otra vez la verdura en el lado derecho del escenario haciendo fotos, como en el Pura Vida. Ya sabemos de que oído cojearé en breve.

 

Y de ahí a casa, a pesar de que en el cartel se amenazaba con nueve horas de música por el módico precio de 15 euros o 18 en taquilla. Y éso que me ahorrao, oiga.

 

Post patrocinado por… Radio Capellades. Como no se puede escuchar online, aquí tenéis su blog con los contenidos de los programas.

La web del programa se la ha currado la propia Archk, de ahí que esté casi todo en construcción (guarda los cuchillos, so perra). 




Mira cuanta gente nos ve