No, The Winnerys, no

Pues eso. Mi gozo en un pozo. No hubo concierto.Y todavía no sé por qué. La sala no tenía ni rótulo luminoso en la calle que indicara el nombre ni nada de nada, con lo que tardamos en localizarla. Parecería que fuese ilegal. Encima, todo cerrado a cal y canto. Y punto.
Después de la media hora de búsqueda del tugurio, estuve esperando otra media hora frente a una cancela con una pequeña abertura, por la cual aporreamos la puerta de madera a lo bestia, a ver si había alguien. Pues nada, ni una mísera hoja de papel con un "Lo sentimos. Se ha cancelado el concierto" o algo así.
Total, cuando nos íbamos eché una miradita hacia atrás y ví que salían varias personas del garito, creo que la banda al completo. A buenas horas, mangas verdes, yo me piro a casa.
Lo peor de estas cosas es que repercuten negativamente en todo: En el grupo, en la sala, en los organizadores, en el humor de un jueves de juerga,...
En fin. Por lo menos en el Gruta 77 te puedes tomar una cerveza mientras esperas (de media, una hora) a que le den permiso al grupo para salir a tocar. La Wurlitzer Ballroom ya se encuentra en mi lista negra de cuchitriles a los que no pienso volver (por ahora).









